Poemas de adolescencia

Aquella esquina

Aquella esquina
Rincón oscuro de recuerdos
Camino errante de los sueños,
Sin dolor.
En un lugar,
rudo, pequeño, encarcelado
Pedazo inhóspito enredado
de mi ser,
allí guardo celosa mi sonrisa
allí guardo mi llanto, mis caricias
allí he dejado el tiempo
de la infancia sincera
de la mirada oscura
y del morir aprisa…
...he perdido un recuerdo
Y he ganado este pedazo inhóspito enredado
de mi ser

Baja conmigo

Baja conmigo al fondo del alma
A las profundidades del arte
Donde los sentimientos se funden
Vibran y sienten a la par
Allí en el lugar secreto
Donde se forjan los sueños
Y el brillo de tus ojos
Es del color de humanidad
Donde la espiga de trigo no es oro
Si unos ojos profundos la miran
Y viven un sueño...
Y nuestros ojos son esos sueños

Baja conmigo ¡no temas!
Solo quiero mostrarte la belleza
De la luz del alma
De los colores mágicos que hablan
Un lenguaje invisible y real
Del pensamiento quieto y transparente
Del trazo rápido que lleva un sentimiento
Oscuro, brillante...
Y reconoce un hecho que puede cambiar.

Tu voz en las llamadas

Era de noche,
Y nuestra estrella acortaba la distancia
A pesar de estar
¡ allí tan lejos!
Flotaba en la oscuridad
Aquella sutil niebla de inocencia
Y tus palabras, sonaban
Cálidas
A través de las calles,
del tiempo

Se han dormido
despacio
las entrañas del alba
Y en silencio le escribo
a tu memoria...
nada perdura
- es cierto-
Tan solo el recuerdo.

Luna

Hoy he mirado al cielo y te he encontrado
Luna
Inmensamente sola, oculta
Tras tu mágica abertura;
Hoy te he soñado
Luna
Y me has dejado un verso entre las manos,
Y me has dejado luna,
Sin amado;
Cuando he mirado al alba ya te has ido
Luna
Y me has robado así
todas las sombras,
Te me has llevado luna
Y sin saberlo
Tus líneas se han quedado
en un recuerdo
plagado de hermosura...

y me has dejado un verso en la mirada
y me has dejado
LUNA...
¡Cómo se van quedando
tus líneas en el alma!

Madre

Tantos días buscando tus palabras
Tantos años provocando tu dolor
Tantas veces tus besos me dormían
¡Tantos nuestros!
Tantas horas si verte, sin oírte
Recogiendo tus lágrimas de luz
Recordando ansiedades de tus labios
Recordándote siempre junto a mí.

Un llanto una caricia y una flor
Tus labios recordándome el adiós.

Fueron tuyos mi camino, mi sonrisa
Y tus manos las que forjaron mi ser
Son tus sueños los que empujaron mi lucha

Fue tu vida mi nuevo amanecer.

Lluvia

¿Donde contenerte, lluvia?
¿Dónde?
Dónde abalanzarme
Sobre tu presencia
Y no atravesarte
Sino permanecerte.

Sol amado

Plantare flores en el corazón de los demás
Con mi corazón
¡AMANDO!
Bajare el brillo de las estrellas a los hombres
Con mis manos
¡LUCHANDO!
No compraré o venderé sentimientos baratos
Sino que los donaré
¡SIENDO!
Mi cuerpo quedará sembrado de llagas
Y a lo largo de los días
Las recogeré y se las entregaré a los demás
¡RIENDO!
Y mi casa bajará transparente
A todas las tierras
Como las gotas de lluvia
¡COMPARTIENDO!
Mi corazón, quedará tan lleno de ti, amigo
Que no sabré donde guardar tanto amor...