MEMORIAS DE TRABAJO

En sus memorias de trabajo como profesora y coordinadora de exposiciones, en el Patronato de Cultura de Móstoles, Ana Agudo Sánchez “Alián”, sienta las bases del proyecto pedagógico establecidas durante diez años de intenso trabajo, en una ciudad donde lo público crecía y se desarrollaba con dinamismo en todos los sentidos. Los centros culturales emprendieron su andadura con ilusión y la cultura se potenciaba desde las instituciones, y es en ese momento cuando llegó una jovencísima Alián que entendía el arte como una filosofía de vida, de crecimiento personal, y también como reflejo del tiempo que le tocó vivir.

Alián quiso hacer de sus clases un espacio, donde las ideas circularan libremente y donde la pintura y el arte fueran expresión de una filosofía de vida. Para ella el arte tenía que ser público y libre, y su proyecto pedagógico se centró en hacer de sus alumnos/as, como ella decía, “seres pensantes”. En ese tiempo en el que todo estaba por hacer, Ana encontró y estuvo rodeada de un equipo de trabajo maravilloso, que le dio alas para poder llevar a cabo muchos de sus trabajos con ilusión, y también halló en su vida personal no solo compañeras, sino más que amigas, hermanas, que la acompañaron con un vinculo entrañable y fuerte hasta el último instante de su vida.

Ana se fue, pero su forma de entender el arte sigue ahí, viva entre sus alumnos y en todos cuantos la conocieron, y al igual que los antiguos filósofos griegos, a los que admiraba por impartir sus conocimientos de forma libre en calles y plazas, ella quiso hacer del Caleidoscopio un “cristal precioso” donde acudir y asomarse, para hacer posible un mundo mejor a través del arte.

Isabel Sánchez.
Asociación Cultural Alián

MEMORIA CURSO 1990-91

Especialmente este curso resulta difícil resumir el conjunto de resultados, sueños, motivaciones, acciones etc, que fueron el resultado del trabajo de todo este tiempo en Móstoles: los últimos cuatro cursos. He podido comprobar (dando la razón a Sócrates entre otros) que el período de aprendizaje lo marca el alumno en cualquier disciplina, y también la habilidad del maestro para introducir en los huecos o dudas del alumno, lo más rápidamente posible, todo lo que previamente se marcó.

Estoy contenta del resultado de este curso, al parecer, el camino hacia una nueva forma de entender el mundo de la pintura y tal vez del arte en general (nueva pero no actual), todo se allana en el ámbito que me rodea. En el taller de iniciación se han tocado las técnicas secas y húmedas, llegando al acrílico y al óleo al final de curso, pero fundamentalmente se aprendió a ver, a mirar, y descomponer la realidad por parcelas ubicables en colores y planos, encontrándonos así con una realidad desmenuzada a través de la teoría del color y de la luz, y colocada dentro del espacio, para entender el espacio plano que inicia el cubismo, y también la composición sencilla, a través de parcelas de color que pesan en un cuadro y entendiendo el color a partir del impresionismo. Todo esto sería la base del lenguaje que hace falta para empezar a pintar, a pintar interpretando y creando, por supuesto. El grupo era de mujeres, entre las que se estableció una relación muy estrecha, de gran confianza. Todas estarán este año en el taller de investigación.

Las mujeres para las que está dedicado este programa, descubren con este método inductivo, que va sacando a la luz los vacios y los huecos de conocimiento y autoconocimiento, que la realidad no es eso que están acostumbradas a ver, sino otra distinta, desmenuzable, analizable, cambiable, construible, términos todos estos con los que su realidad cotidiana no cuenta. Ellas descubren una realidad distinta, que se contrapone a su propia forma de entender lo externo y lo interno y da como fruto el debate, la tertulia, el aprendizaje, las ganas de enseñar lo de dentro a través de este nuevo lenguaje, que ahora conocen y utilizan. Los talleres de experimentación han sido el puente que une el contacto con los lenguajes plásticos y la investigación, ha sido necesario y ha cumplido su objetivo; en estos talleres (dos), en horario de mañana un grupo y de tarde otro, hemos hecho un recorrido práctico y teórico, desde Goya, como cambio brusco dentro del concepto pintura, introduciendo la psicología del pintor en el retrato, en los cuadros expresionistas y en los grabados; hemos pasado por Velázquez, Sorolla, Tolouse Lautrec, Van Gogh, etc...

En estos grupos se han conocido diferentes formas de enfrentarse a un cuadro y a la realidad que está delante, tanto como a la que está dentro. Se han trabajado diferentes formas de elaboración, que ha llevado a diferentes interpretaciones y sentimientos. Por estos grupos han pasado personas que, al terminar el curso, unas continúan pintando, otras han creado el colectivo de pintoras Frida Káhlo, otras han superado el examen de ingreso en la Facultad de Bellas Artes, etc....Posiblemente todas ellas también estarán en el Taller de Investigación propuesto para el curso 91- 92.

El Taller de Cómic ha tomado cuerpo y ha dado como resultado un colectivo de cómic con expectativas, que ya está en contacto con los dibujantes y guionistas más destacados de Madrid. Para este grupo en el que deseo meter chicas, que no hay más que una, tengo preparado este año un espacio abierto de debate, consecución y estímulo hacia el diseño y el cómic, con la expectativa de realizar una Semana del Cómic y algún certamen si es posible.

El Taller Infantil, al ser un taller de creatividad, ha funcionado satisfactoriamente todo el año, pero la motivación hacía la plástica y el dibujo en general se ve cortada en el periodo que existe entre los 10 o 12 años, que pongo como tope entre lo infantil y el programa de adultos. En el planteamiento de la educación artística de los niños la marcha interna del taller es muy satisfactoria, pero poco relevante. La fórmula a mi entender debería ser diferente desde la coeducación y la educación, para que tuviera resultados más trascendentes. Es un proyecto que este curso estudiaré.

El Taller de Desnudo masculino y femenino (alterno) de los viernes ha sido muy positivo. El monográfico ha sido un sueño realizado, con relevancia técnico-práctica tanto en la pintura, como en la motivación personal de los alumnos que asistieron a él. Constó de cuatro temas que interpretaron los modelos, de menor a mayor dificultad, donde primó la expresión corporal de los modelos que lo realizaron y la capacidad de interpretación de los temas por parte de los alumnos.

Ana Agudo Sánchez “Alián”
Fragmento de memorias del curso 1990-91